“ME CONFESÉ CON FRANCISCO Y LLORÉ DE ALEGRÍA”

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Su nombre es Anna Taibi, tiene 14 años y asiste a la primera escuela secundaria en Palermo, la ciudad en que vive. El sábado 23 de abril su imagen dio la vuelta al mundo, es una de los 16 jóvenes que se confesaron con el Papa en la Plaza de San Pedro. Imposible no notarlo: estaba con un completo uniforme scout. En efecto, acababa de llegar a la plaza con algunos amigos y con el director del Departamento Equipo del Sur de la Federación Scout Europea, una asociación de Guías y Scouts Católicos fundada en 1976 que está presente en un centenar de diócesis con 203 “grupos” y casi 20 mil miembros (para información: www.fse.it).

La guía Ana realmente no esperaba esta confesión y, pocas horas después, todavía le temblaba la voz: “Fue una gran emoción”, dice susurrando…

¿Ana, cómo llegaste a la fila de los chicos que estaban esperando para confesarse con el papa Francisco?

“Yo no veía mucho porque adelante tenía gente. En un momento preguntaron: ‘¿Quién quiere venir?’. Y el líder de mi grupo me envió. Pero todavía no me había dado cuenta de que era la cola para el Papa”.

¿Y cuando lo entendiste?

“Empecé a temblar”.

Entonces llegó el momento…

“Cuando estoy frente a personas importantes me bloqueo y mucho más con el Papa! Tenía el terror pintado en mi cara”.

¿Él lo notó?

“Yo diría que sí, porque me preguntó: ‘¿Tienes miedo?'”.

¿Qué le respondiste?

“Que tenía. Pero luego me empecé a confesar y hablar con él fue muy fácil. Parecía decirme: ‘Estoy hablando contigo, estoy escuchando y yo no te estoy juzgando’. Tuvo gestos muy importantes”.

¿En qué sentido?

“Tan pronto llegué frente a él tomó mis manos entre las suyas y también lo hizo antes de comenzar. Cuando terminé mi confesión le pedí que rece por algunos seres queridos y me dijo que lo haría; después me pidió que ore por él, como siempre lo hace. Incluso no me dio la penitencia”.

Él usó el “tu” porque eres joven; ¿cómo te dirigiste a él?

“No, no lo hice así, para no dar una mala impresión”.

¿Qué fue lo primero que hiciste después?

“Corrí hacia mis amigos y me puse a llorar, porque sólo ahí me di cuenta de lo que había sucedido. Luego llamé a mi padre: ¡”Papá, no vas a creer con quien me confesé”.

2 de mayo, 2016

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