LA HISTORIA DE LA NIÑA NACIDA EN SAN PEDRO

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Una rumana sin techo dio a luz bajo la columnata de San Pedro: el Papa le dio una casa para ella y su bebé

 

Parece una de esas hermosas y conmovedoras historias. La única diferencia es que esto realmente sucedió y detrás, una vez más, está el gran corazón de Francisco.

Un martes por la noche, bajo la columnata de San Pedro, María Claudia, una rumana sin hogar de 36 años, dio vida a la pequeña Irene. Hacía frío y María Claudia tenía los dolores del parto, no podía mantenerse de pie por lo que se desplomó en la tierra. Su compañero, asustado, se fue a buscar ayuda y justo en ese momento María Capone, una joven mujer policía que patrullaba la zona junto con un colega se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. Los dos oficiales llegaron a la mujer y para mantener el calor de ella y la pequeña él se quitó la chaqueta y llamaron al 911. Mientras tanto, cerca de la mujer otros agentes de policía de la comisaría Borgo, crearon con mantas una especie de barrera de seguridad.

“Fue algo improvisado, la niña se estaba poniendo azul por el frío pero cuando la envolví, al calor, tomó color y empezó a llorar”, dijo la policía. Apenas siete minutos después, llegó la ambulancia, porque cerca está el Hospital del Espíritu Santo.

El Vaticano conocía a María Claudia: todos los días hacía cola para usar los baños y las duchas que están bajo la columnata y sabían que estaba esperando un hijo, en particular Monseñor Konrad Krajewski, el Limosnero el Papa que la había alimentado y regalado ropas y mantas. Don Corrado, junto con agentes que la socorrieron, a la mañana siguiente fueron al Hospital del Espíritu Santo para visitar a Irene y su madre: le dijo que había informado al Papa del parto y en su nombre le puso a disposición durante un año un apartamento en la “Casa de las Madres Solteras”, a cargo de las Hermanas de la Madre Teresa en el barrio Primavalle Roma.

“Si es cierto que el Papa ha ofrecido hospitalidad durante un año, nos quedamos”, dijo su compañero. Lo importante es que ahora la madre y la hija están bien.

“La oportuna intervención de los agentes” dice Dr. Vicente Scotto Di Palumbo, director del Departamento Materno Infantil del Espíritu Santo “ha hecho la diferencia, porque un par de minutos después del nacimiento llegaron al hospital, unidas aún por el cordón umbilical; por lo que pudimos darles un alivio normal. Claudia estaba bien, dio a luz igual que en los viejos tiempos”.

El médico continúa: “Irene es hermosa, pesa 2.9 libras y es la consentida de todo el departamento”.

Cecilia Sepia

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