INVITADOS POR EL PAPA PARA ESTAR EN EL SÍNODO

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ANDRÉS Y CLARA GALINDO UNO DE LOS 18 MATRIMONIOS PRESENTES EN LA HISTÓRICA REUNIÓN

 Jazmín Rivera

Desde México llegaron a Roma para estar por tres semanas reunidos con obispos de todo el mundo, con 17 matrimonios más y con el papa Francisco, quien los invitó para que fueran parte del Sínodo sobre la Familia.

Andrés y Clara Galindo fueron la primera pareja en contar su testimonio en esta asamblea y la historia empezó un poco dolorosa pero a la vez, muchos matrimonios podrán identificarse con ellos: “Yo perdí el trabajo, y la familia, -parte de la familia-, no confiaba en que íbamos a ser un matrimonio porque empezamos muy mal. Incluso uno de la familia llegó un día con los papeles para que firmáramos nuestro divorcio”.

Como dos guerreros, vencieron las dificultades y las siguen venciendo hoy día que suman 46 años de matrimonio, tienen dos hijos y cuatro nietos. Actualmente pertenecen a la pastoral familiar en México y colaboran con los obispos para llevar la Buena Nueva a todas las familias mexicanas y decirles que sí se puede.

“Después de que Andrés había sufrido un infarto, un día yo estaba haciendo las compras del Mercado y él estaba en casa recuperándose, cuando le hablaron por teléfono de la Nunciatura para preguntarle si era posible que pudiéramos asistir al Sínodo y estaban pidiendo que habláramos con los medicos y nos dieran permiso para poder viajar”, cuenta Clara al recordar cómo fue aquél momento en que desde Ciudad del Vaticano llegó la invitación.

A lo que Andrés agrega: “Fue algo muy muy inesperado, yo estaba convaleciente y como dirían los médicos, milagrosamente estaba vivo, fue algo súperextraordinario, yo no sabía porqué seguía vivo y nos llega esta noticia, precisamente nos dimos cuenta que venir acá (a Roma) era la petición que nos hacía el Señor”.

El matrimonio dio un sí a ese llamado y en el Aula Sinodal expusieron su vida y las dificultades que enfrentan las familias de México y América Central, como conocedores del tema, al estar involucrados en la Pastoral Familiar.

“Nos tocó compartir al principio un testimonio de lo que hemos vivido. Sentí un nudo en la garganta cuando empecé a comentar todas estas situaciones por las que hemos pasado, visto y vivido en las familias de México y Centroamérica”, dijo Andrés Galindo.

Para Clara no fue muy diferente la experiencia, tuvo muchos nervios al compartir su testimonio, pero afortunadamente todo lo llevaban por escrito. “Compartir nuestra experiencia no deja de dar miedo, pero lo hicimos para que vean que también todos pasamos por las mismas dificultades y sin embargo, la gracia de Dios siempre está presente en nuestras vidas”.

Y claro, con 46 años de matrimonio, ellos saben muy bien lo que cuesta pero también lo que es necesario e imprescindible en un hogar para que la familia se mantenga unida, el fin de Dios.

Este es su consejo más importante: “Los invitamos a que participen de la Palabra de Dios, la Eucaristía para poder fortalecer nuestra vida matrimonial, pues si no fuera por la gracia de Dios, quien sabe si Andrés y yo estaríamos aquí. Sí se puede luchar, sí se puede el matrimonio”.

 

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