EL HOMBRE QUE HACE LOS ZAPATOS DEL PAPA

zapatos-485478043
0 Comentarios 223 Visitas

CARLOS SAMARIA ES EL PRIMER PRODUCTOR ARGENTINO DE ZAPATOS ORTOPÉDICOS Y UN GRAN AMIGO DE BERGOGLIO

Andrea Di Quarto

Los medios de comunicación han bautizado románticamente al señor Carlos Samaria como “el zapatero del Papa”. Pero al atravesar la gran puerta de cristal de la oficina del Grupo Alemana, en Buenos Aires, se puede imaginar cualquier cosa excepto que se está entrando en el taller de un zapatero.

El Grupo Alemana, del que Samaria es propietario y presidente, es la empresa ortopédica más grande y antigua de Argentina que ofrece todo tipo de prótesis a los cirujanos, las clínicas y los usuarios. Pero es cierto que desde hace más de 40 años, Samaria produce los zapatos ortopédicos que usa su querido amigo, el padre Bergoglio.

Samaria, de 81 años maravillosamente llevados, habla sorpresivamente en italiano (“Soy originario de Vicenza y en mi casa se hablaba veneciano”, dice) y nos saluda con una sonrisa en su cuartel general ubicado en una antigua mansión de la calle Montevideo 865, en el corazón de la capital.

Después del ritual cafecito, Samaria hojea un ejemplar de Il Mio Papa y se ríe. “Aprendió a sonreír mi amigo Jorge”, nos dice. “Es que siempre estaba muy serio, no digo brusco, pero serio. Sentía mucho el peso de su responsabilidad. Ahora siempre está sonriendo. Significa que Dios lo ha tocado con su dedo”.

¿Cómo se conocieron?

“Fue hace mucho tiempo, todavía era un cura. Muy cerca de mi fábrica está el colegio jesuita de San Miguel, donde daba clases y vino a decir misa en la capilla de la empresa. Se convirtió en un cliente y luego en un amigo. Lo visitaba en el arzobispado a las 7 de la mañana para no hacerle perder el tiempo: se levantaba a las 4.30, decía sus oraciones y a las 7.30 comenzaban a llegar los fieles”.

¿Qué clase de persona es?

“Un hombre especial. Aquí, en Buenos Aires, ha creado una clínica para alcohólicos en recuperación a la que financiaba con su dinero. Su mirada está siempre en los pobres, aquellos a los que la sociedad ha dejado al margen. Iba a las villas (barrios pobres) para instruir a la gente que vive allí, estaba dedicado a ellos. Una vez celebró la misa en Plaza Constitución, una enorme plaza siempre llena de prostitutas, para pedirles que cambien sus vidas. Eso nunca se había visto”.

Todo lo que dijo el zapatero del Papa en nuestra edición impresa de diciembre…

 

×

Comments are closed.