ENSEÑAMOS A NUESTROS HIJOS A ORAR COMO FRANCISCO

SENAL DE LA CRUZ
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En cinco sencillos pasos vamos a explicar cómo vive el Papa la oración: incluso los más pequeños pueden seguir su ejemplo

Muchos de los que están leyendo este artículo tienen hijos pequeños (o nietos) y se encuentran con el problema de cómo enseñarles a orar. Todos sabemos que, en realidad, no es suficiente aprender de memoria el Padre Nuestro, el Ave María y la oración del Ángel de la Guarda para pensar que se ha cumplido esta tarea.

Si bien es cierto que la catequesis comienza en la familia, debemos estar seguros de que les damos a los niños las bases sobre las cuales construirán su cristianismo. De hecho, fue precisamente Francisco quien les encomendó esta tarea: “Usted mamá, papá, le enseña al niño a orar, a hacer la señal de la cruz: es una hermosa tarea de madres y padres”, dijo en la audiencia general del pasado 26 de agosto. Por ello tratamos de elaborar una especie de pequeña lista sobre lo que debemos recordar cuando nos abocamos a esta tarea, difícil pero muy gratificante.

Para conocer las cinco cosas que nuestros niños necesitan aprender, como la oración, seguiremos los cinco pasos que, según algunos, Francisco habría establecido hace unos veinte años, cuando era arzobispo de Buenos Aires.

1

SEÑAL DE LA CRUZ

Es la expresión de nuestra fe porque persignándose se evocan los misterios principales: las palabras, la unidad y la trinidad de Dios; con la figura de la cruz, la encarnación, pasión, muerte y resurrección de Jesús. Y recuerda a los más pequeños que deben orar no sólo al Padre y el Hijo sino también al Espíritu Santo.

2

LAS ORACIONES DE LA MAÑANA, LA NOCHE Y ANTES DE COMER

Explicamos a los niños que unos minutos por la mañana al levantarse y por la noche antes de ir a la cama son suficientes para abrir y cerrar el día con el Señor. Sin olvidar de darle las gracias antes de comer.

3

LA IMPORTANCIA DE LA PALABRA DE DIOS

Francisco dice: “El Evangelio, leído y reflexionado en la familia, es como un buen pan que nutre el corazón de todos”. Encontremos momentos para hacerlo todos juntos y, al mismo tiempo, acostumbrar a los niños a llevar con ellos un pequeño Evangelio que podrán leer cuando tengan unos pocos minutos libres.

 

Tiziana Lupi

Febrero, 2016

Los otros dos puntos descúbrelos en nuestra edición impresa de febrero.

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